La curiosidad por comprender por qué y cómo las personas piensan, sienten y actúan de una determinada forma u otra, -con respecto a ellas mismas, a otras personas y al mundo que las rodea-, propició que nos conociéramos en la facultad de Psicología de la Universidad de Málaga, en donde nos licenciamos en 2013.

Rocío Alarcón 

En mi caso, tras haber realizado prácticas en psicología clínica, interesada por el ámbito del crecimiento personal y motivada tanto personal como profesionalmente, continué mi formación en Mindfulness e Inteligencia Emocional, gracias a lo cual adquirí herramientas complementarias para la gestión de emociones. Durante estos años he adquirido experiencia con distintas poblaciones: infantil, adolescencia y mayores, tanto a nivel individual como grupal.

Por mi parte, a lo largo de estos años, he colaborado y trabajado en distintos ámbitos (clínico, educativo y social) con distintos perfiles de población, sobre todo con mujeres, infancia y adolescencia.

Además de la psicología, me apasiona la educación, la cual considero un pilar clave para el desarrollo personal y social de todas las personas y comunidades. Es por ello que me he formado como orientadora escolar. Además, tengo formación específica en escuela de familias, dislexia y técnicas de estudios. Especializándome en el área de Psicología Educativa.

Eva Romero

A lo largo de este tiempo, además de formarnos, siempre estuvimos intercambiando impresiones e ideas.

Comprobamos que la gente normalmente atribuye el papel de los profesionales de la psicología al tratamiento de trastornos, sin embargo, hay muchas otras situaciones en las que se puede ayudar desde esta disciplina y que la gente, puede que por desconocimiento, no relacione con la figura del psicólogo. Por ello, normalmente, se suele acudir a otros medios buscando, en general, lograr sentirse mejor.

El problema está en que este tipo de soluciones no siempre son efectivas, sino más bien momentáneas y no solucionan el problema en sí.

Con todo esto en mente, nos propusimos tratar de acercar la psicología “de otra manera” a la gente, desde un punto de vista no patológico, en el que se pudieran adquirir herramientas adecuadas, con bases sólidas y fundamentadas en el método científico, siempre desde un punto de vista crítico, desde el que se pueda ayudar a las personas a largo plazo y no solo en un momento inmediato.

De esta manera, tanto en las sesiones individuales como en las psico-edu-experiencias, tratamos de crear un espacio de seguridad y cercanía, donde las personas que acuden se puedan sentir en confianza, libres para expresarse y encontrar la solución más viable a problemas del día a día que les puedan estar ocasionando malestar o sufrimiento.